Hoy lunes transformamos por un ratito la sala central de la Embajada en una mini escuela Argentina! Convocamos, con el invalorable esfuerzo de nuestra compatriota Katyuska Madera, a un grupo de padres e hijos, la mayoría argentinos, pero también rusos, a jugar y descubrir nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra misma pasión por los colores de la bandera. Con juegos, música y otras actividades recreativas, trajimos un pedacito de Argentina a la vida de estos pequeños argentinitos que hoy viven en Moscú. Nuestra idea es que podamos mantener el contacto con nuestra lengua y nuestra cultura.